Aquí
tenéis una pequeña historia que está incompleta porque sois
vosotros quienes habéis de escribir el final, aunque para eso
tendréis que aplicar algunas de las cosas que hemos aprendido sobre
las fracciones en clase.
Recordad
las mitades (1/2), tercios (1/3), etc. Recordad los elementos totales
de un conjunto (denominador), la cantidad de ellos que tomamos
(numerador)...
Como
veis, las matemáticas están por todo y, muchas veces, no podemos
separar la literatura de las ciencias o las matemáticas del arte o
el deporte de la gramática...
Escribid una entrada donde expliquéis cómo pudieron solucionar este problema.
«Tres muchachos fueron a consultar su caso a un viejo árabe: —Nuestro padre ha muerto —le dijeron—. Nos ha dejado diecisiete camellos y ha dispuesto en su testamento que el mayor se quede con la mitad; el segundo, con un tercio, y el menor, con un noveno del total de camellos. Ahora, sin embargo, no podemos ponernos de acuerdo sobre la división. ¡Decide tú por nosotros!
El árabe meditó y luego dijo: —Por lo que veo, para poder dividir bien, os falta un camello. Yo no tengo más que un camello, pero está a vuestra disposición. Tomadlo, haced la división y traedme lo que os sobre. Agradecieron los jóvenes el servicio prestado y se llevaron el camello.